Mientras meditaba sobre lo bueno que ha sido Dios en mi vida:
- Pienso en los momentos difíciles que he tenido.
- Las veces que me ha ayudado, guardado, amado, librado de la muerte y sanado.
- Cómo es su amor por mi y por ti; por cuanto siendo pecadores dio su vida por cada una de nosotras sin merecerlo. Nadie en el mundo te puede amar como Él.
















